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Parte 1La Razón Por la ControversiaLa mayoría de los que profesan ser cristianos creen que Jesucristo es su Salvador y que Él murió por sus pecados--algo que es cierto. Ellos también creen que una vez una persona ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal y Señor, que él o ella está bajo la gracia de Dios--algo que es cierto. Pero una vez bajo la gracia, ellos son enseñadosa creer que un cristiano no tiene ninguna obligación de guardar los mandamientos de Dios--¡algo que NO es cierto! Sin embargo, cuando tales enseñanzas son examinadas cuidadosamente, se hace bastante claro que tales argumentos son solamente justificaciones carnales humanas para rechazar el Cuarto Mandamiento de Dios con respecto el reposo del séptimo día--el Sábado--para poder guardar domingo. Como resultado de esto, millones han sido enseñados a olvidar y rechazar el Cuarto Mandamiento de Dios, aunque Dios mismo personalmente habló esas palabras. Cuando Dios dio los Diez Mandamientos, Él claramente ordenó que el sábado semanal (el séptimo día) es el único día de ser observado como la convocación semanal santa de Dios. Sin embargo, el cristianismo de este mundo enseña que el domingo, el primer día la semana como el día cristiano de adoración, es el Día del Señor. Es declarado que el domingo ha reemplazado el sábado del séptimo día del Antiguo Testamento. ¡La conclusión final falsa es que el sábado del séptimo día del Antiguo Testamento, era solamente para los Judíos! ¡Por otro lado, domingo, el primer día de la semana, ha de ser guardado santo por cristianos pero no el sábado semanal, el séptimo día! Sin embargo, los teólogos, ministros y gente religiosa que guardan el domingo también hacen estas declaraciones, enseñan esta doctrina a pesar de la verdad que ni Dios el Padre, Jesucristo o los apóstoles nunca enseñaron u ordenaron, en cualquier tiempo, que el primer día de la semana tenía que ser observado como santo. ¿Será verdad esto y otras declaraciones ultrajantes? ¿Qué nos enseña la Biblia? ¿Qué fue lo que Jesucristo actualmente enseñó? ¿Qué fue lo que los apóstoles enseñaron? ¿Cuál día observaron los apóstoles como el día de reposo cristiano? ¿Qué enseña el inspirado Nuevo Testamento? Tal como veremos, la doctrina de guardar el domingo es contraria a la Palabra de Dios y Sus mandamientos tal como lo vemos en ambos el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Las Enseñanzas de Jesucristo Sobre la Palabra de DiosPara poder entender la Verdad con respecto el verdadero día de reposo cristiano, tenemos que empezar con Escrituras básicas y fácil de entender. Primero, “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12 y 16:25). “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión” (Proverbios 16:2). El camino de la humanidad es pecado y muerte. El apóstol Juan escribió: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” (I Juan 3:4). Por consiguiente, ¡cualquiera que quiebra los mandamientos de Dios está pecando! El pecado trae la muerte porque “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). ¡Jesucristo vino a traernos vida y a enseñarnos cómo vivir por el camino de Dios! Él lo hizo bastante claro: “No sólo de pan vivirá el hombre, ¡SINO DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS!” (Mateo 4:4; Lucas 4:4; Deuteronomio 8:3). Casi todos los que profesan ser cristianos declaran que ellos deben esforzarse de vivir por las enseñanzas de Jesucristo. Además, Él personalmente dio instrucciones explícitas con respecto el actitud de una persona hacia las leyes de Dios. Él enseñó, “¡No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas! No he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mateo 5:17). “Cumplir,” no significa una manera diferente o abrogar o abolir la ley y los profetas. “Cumplir,” significa llenar hasta lleno, llenar, o como Jesús enseñó “llenar” con el verdadero significado espiritual y entendimiento, totalmente lo contrario de abolir o abrogar las leyes de Dios. En unas de las más importantes profecías con respecto Jesucristo y la ley, Isaías fue inspirado a escribir, “Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley [llenar] y engrandecerla [no abolirla]” (Isaías 42:21). ¡Eso fue exactamente lo que Jesús hizo! Además, Jesucristo no quiso que estuviéramos en duda sobre lo que Él dijo. Ya que Él no quería que nadie ni “pensara”--menos enseñar--que Él iba abolir la ley o los profetas, Él hizo esta declaración basado en la misma existencia de los cielos y la tierra. En el próximo versículo Jesús dijo, “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, NI una jota NI una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (versículo 18). Los cielos y la tierra todavía existen, por consiguiente las leyes, mandamientos y las escrituras proféticas de Dios todavía existen. Todos los Mandamientos de Dios Están Basados en AmorMuy lejos de librar a los cristianos de su obligación de guardar los mandamientos de Dios, Jesucristo lo hizo bastante claro que ellos han de guardar los mandamientos de Dios de corazón, motivado por su amor de Dios el Padre y Jesucristo. Esto es lo que Jesucristo mismo enseñó sobre el guardar de los mandamientos: “SI ME AMÁIS, GUARDAD MIS MANDAMIENTOS” (Juan 14:15). ¡En el Griego es mucho más enfático! El significado actual es este: “¡Si me estás amando, guardad los mandamientos, es decir los Míos!” ¿Cree usted en lo que Jesús dijo? Esta declaración está bastante claro. ¿Ama usted a Jesucristo? Si usted ama a Jesucristo, usted estará guardando Sus mandamientos. Además, Jesús no dejó ninguna duda que la ley y los profetas están basado en amor. Nota: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. DE ESTOS DOS MANDAMIENTOS DEPENDE TODA LA LEY Y LOS PROFETAS” (Mateo 22:37-40). En su primera epístola, el apóstol Juan amplificó la declaración de Jesús aún más. Él escribió, “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado [hecho completo]; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (I Juan 2:4-6). ¡Estas Escrituras inspiradas lo hace bastante claro que cualquiera que está declarando a conocer y amar a Jesucristo como Señor y Salvador pero no guarda sus mandamientos es un mentiroso! De nuevo, el apóstol Juan lo hace aún más claro: “En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (I Juan 5:2-3). El significado actual del tiempo presente no es traducido en esta versión como Juan lo escribió en el lenguaje Griego, debe de decir “y estamos guardando sus mandamientos.” Él lo hizo bastante claro que una persona debe de estar constantemente “guardando” o “practicando” los mandamientos de Dios. La mayoría de los que profesan ser cristianos declaran “amar el Señor,” mientras rehúsan guardar Sus mandamientos--en particular el mandamiento de Dios del reposo del séptimo día. ¡Ellos dicen que el mandamiento del sábado es algo gravoso! Sin embargo, Dios no hizo el sábado algo gravoso. ¡Ha de ser un encanto! Uno No Puede Amar a Dios y Rechazar Sus MandamientosSin tener en cuenta las declaraciones y profesiones de los hombres, es imposible amar a Dios y no guardar Sus mandamientos. Pero, esto es lo que constantemente se escucha de lo que supuestamente es un púlpito cristiano. ¡De alguna manera tales maestros declaran de actualmente conocer más que Dios! Ellos predican que Jesús no significaba lo que él dijo. En efecto ellos están llamando a Dios un mentiroso. Pero es imposible para Dios mentir(Tito 1:2, Hebreos 6:18). A la gente se le dice que ellos no necesitan guardar los mandamientos de Dios. Ellos son enseñados que todo lo que es requerido de un cristiano es que él o ella solamente ame a Dios y al prójimo con un sentimiento emocional en sus corazones. Si uno se siente bien, tiene que ser correcto. Pero en realidad tal declaración de amor, o emociones es algo espiritualmente vacío y en vano. Tal emocionalismo de extraviado no es la clase de amor que las Escrituras enseñan. En el análisis final, la conclusión falsa que ellos cometen es esto: Ellos declaran que un cristiano puede escoger cuáles de los mandamientos ellos guardarán o no guardarán. ¡Y el más importante de los mandamientos que ellos escogen a rechazar y no observar es el Cuarto Mandamiento! Dios ordeno, “Acuérdate del sábado para santificarlo.” Sin embargo, ya que la mayoría de las personas quieren su propio camino o modo, ellos inmediatamente ignoran, se olvidan y rechazan lo que Dios les ha ordenado a santificar. El apóstol Pablo describe tal actitud. Él escribió, “¡Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios-- ni tampoco pueden!” (Romanos 8:7). Esto es una perfecta descripción de la mentalidad que los observadores del domingo tienen hacia el Cuarto Mandamiento. ¡Ellos tienen una gran hostilidad, y en algunos casos, gran odio hacia el sábado del séptimo día cuál es de Dios! Pero tal actitud es absolutamente contrario a las enseñanzas de Jesucristo nuestro Salvador. Él dijo, “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4, Lucas 4:4, Deuteronomio 8:3). Estas palabras de Jesucristo lo hacen bastante claro que nadie tiene la prerrogativa para escoger cuáles de los mandamientos ellos guardarán o no guardarán. Ellos tienen que vivir por cada palabra que sale de la boca de Dios. La cuestión es ésta: ¿Estamos disponibles a vivir por cada palabra de Dios? Para poder entender la palabra de Dios, ¿qué debemos de hacer? ¿Cómo será que vamos a vivir por cada palabra de Dios? ¿Qué nos dice la Biblia? Si vamos a defender la verdad de Dios, tenemos que estar “.... escudriñando cada día las Escrituras, para ver si estas cosas eran [para nosotros, si son] así” (Hechos 17:11). También nuestra responsabilidad es “EXAMINADLO TODO, [Y] RETENED LO BUENO” (I Tesalonicenses 5:21). ¿Qué nos enseña la Biblia sobre los mandamientos de Dios? Aquí está lo que el rey David, un hombre cerca de Dios escribió sobre las leyes y mandamientos de Dios: “Tu LEY [es] la VERDAD...TODOS TUS MANDAMIENTOS son VERDAD...La SUMA de tu palabra es VERDAD...Todos tus mandamientos son justicia.” (Salmo 119:142,151,160,172). En Su última oración antes que Él fue arrestado, Jesucristo le pidió a Dios el Padre que santificara a los verdaderos cristianos a través de Su palabra. Él oró, “Santifícalos en tu verdad; TU PALABRA ES VERDAD” (Juan 17:17). Desgraciadamente, demasiados de los que profesan ser cristianos están bajo el concepto erróneo que si algo está en el Antiguo Testamento, que ellos tienen la libertad de automáticamente ignorarlo. Tal falsa justificación es solamente un atentado de hacerlo aparentar que el Antiguo Testamento puede ser enteramente rechazado. Después de todo ellos razonan, “Era solamente para los Judíos, los cristianos tienen que solamente seguir el Nuevo Testamento.” Pero esto no es cierto. La verdad es que el Nuevo Testamento revela que todos los mandamientos de Dios han de ser guardado. Además, los verdaderos creyentes tienen que guardarlos en el “espíritu de la ley” tal como magnificado por Jesucristo y no en la “letra de la ley” solamente. El apóstol Pablo le escribió a Timoteo, el joven evangelista, sobre las Escrituras de Dios--el Antiguo Testamento. Él no las ignoro o rechazó como algo de ningún valor, tal como muchos ministros hacen hoy en día. Él defendió la Palabra de Dios, como la Verdad de Dios, inspirado por Dios. Nota: “Y que desde niñez has sabido las Sagradas Escrituras [el Antiguo Testamento], las cuales se pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (II Timoteo 3:15-17). Tal como lo veremos esto se puede aplicar directamente a la cuestión del sábado/domingo. En la Creación Dios Hizo el Sábado del Séptimo Día un Tiempo SagradoLa mayoría de las personas están bajo el concepto erróneo que el sábado fue originalmente dado solamente a los Judíos. ¡Eso no es cierto! La Biblia claramente enseña que desde el principio de la creación Dios hizo el séptimo día, sagrado. “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo [en el Hebreo dice “el día sexto”] la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, por que en él reposó de toda la obra que había hecho de la creación” (Génesis 2:1-3). Poca gente entienden que Adán y Eva no eran Judíos. La verdad bíblica es que los Judíos no llegaron a existir hasta casi 3,000 años después de la creación. ¡Además, 3,000 años después de la creación del sábado, es casi la mitad de toda la historia humana! No hay duda que Dios creó el sábado del séptimo día para toda la humanidad. Jesús confirmó esto cuando Él dijo, “El sábado fue hecho por causa del hombre [la palabra Griega antropos, significa la humanidad]” (Marcos 2:27). Él no dijo que el sábado fue hecho solamente para los Judíos. El Nuevo Testamento claramente enseña que los verdaderos cristianos son los hijos espirituales de Abraham. Nota: “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:29). Si somos los hijos espirituales de Abraham, tenemos que seguir su ejemplo y hacer las obras de Abraham (Juan 8:29). Cuando examinamos la historia de la vida de Abraham, encontramos que él obedeció a Dios en todo: “Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes” (Génesis 26:5). Ya que el mandamiento del sábado fue dado desde la creación, no hay duda que Abraham guardó el sábado semanal del séptimo día. Si él no lo guardó, entonces no pudo haber sido declarado que él guardó los mandamientos de Dios. Lo que la Biblia nos está enseñando es esto: Abraham, quien es llamado el padre de los creyentes en el Nuevo Testamento, fue más allá del intento rígido de la letra de la ley. Él obedeció la voz de Dios e hizo aquellas cosas que lo agradaron, por eso Abraham fue llamado “el amigo de Dios” (Santiago 2:23). Dios le Dio el Sábado a los Hijos de Israel Antes de Llegar al Monte de Sinaí y Recibir la LeyCuando examinamos las Escrituras, encontramos que Dios, en verdad, reveló el sábado semanal, del séptimo día, hacia los hijos de Israel como el día semanal de adoración, antes de dar los Diez Mandamientos en el Monte de Sinaí. Esto fue antes que el pacto con Israel fue confirmado. Dios demostró que el guardar del sábado era obligatorio antes de la institución del Antiguo Pacto. Esto de nuevo comprueba que el mandamiento del sábado era obligatorio desde el tiempo de la creación. En Capítulo Dieciséis de Éxodo, encontramos que Dios reveló el sábado por el milagro de la maná. Dios les dijo que ellos tenían que recoger maná cada día por seis días. Durante los primeros cinco días ellos tenían que recoger lo suficiente para cada día. Si recogían más de lo que necesitaban para un día, gusanos saldrían de la maná y hedería. Sin embargo, en el sexto día a ellos se le ordenó recoger doble la cantidad que los otros días y fueron ordenados por Dios a guardarlo hasta el séptimo día, el sábado semanal. ¡En el sábado, la maná que fue guardada de la cosecha del sexto día no produciría gusanos o hedería! Dios no mandó la maná durante el sábado. Los hijos de Israel fueron ordenados a no salir, recoger y buscar maná durante el sábado. Sin embargo, ¡algunas personas no creyeron a Dios! Durante la semana algunas de las personas recogieron más de lo que ellos estaban supuesto y la maná crió gusanos y hedió. También algunas personas salieron durante el sábado para buscar maná, pero no la hallaron. ¿Cuál fue la reacción de Dios? “Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que Jehová os dio el sábado, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él séptimo día. Así el pueblo reposó el séptimo día” (Éxodo 16:28-30). Pocas personas realizan que el sábado es un regalo de Dios. El Señor dijo que Él les dio el sábado. Los milagros de la maná que Dios hizo, demuestra que el sábado es de importancia primaria a Él y para Su gente. Él lo había hecho tiempo sagrado desde la creación. Este capítulo claramente demuestra que Dios requería que los hijos de Israel guardaran Sus mandamientos y leyes antes de darle la ley a Israel. Además, la verdad es que desde el principio los mandamientos y leyes de Dios son obligatorios para toda la humanidad. Ya que esa es la verdad, cada uno de nosotros necesitamos preguntarnos, “¿Cuánto tiempo más voy yo a continuar a negar guardar los mandamientos de Dios? ¿Cuánto tiempo más voy yo a negar de guardar el sábado de Dios?” El Cuarto MandamientoCuando el Señor Dios, el que más luego vino y se hizo Jesucristo, dio el mandamiento del sábado, como parte de los Diez Mandamientos, Él también dio la razón por el sábado. Vamos a examinar el Cuarto Mandamiento muy cuidadosamente: “Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia,ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que ellos hay, y reposó el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó” (Éxodo 16:28-30). Ahora vamos a leer el Cuarto Mandamiento tal como registrado en Deuteronomio Capítulo Cinco: “Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú. “Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el sábado” (Deuteronomio 5:12-15). Además, Dios ordenó que el día sábado fuese una santa convocación. Una santa convocación, o la llamada de una reunión santa. El sábado del séptimo día, que le pertenece a Dios, es el día semanal de adoración y convocación, el cual Él ha ordenado de ser observado. “Habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán estas: Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; DÍA DE REPOSO ES DE JEHOVÁ en dondequiera que habitéis” (Levítico 23:1-3). Vamos analizar todos los componentes del mandamiento del sábado de Dios--el Cuarto Mandamiento. ¿Qué nos ha dicho Dios? 1. Dios nos ha dado el sábado. Es un regalo de Él. 2. Acuérdate del sábado de santificarlo. No otro día que escojamos. 3. Dios nos ha dado seis días para hacer nuestro trabajo. 4. Tenemos que descansar de nuestro trabajo en el séptimo día. 5. Es un memorial semanal de la creación de Dios, del cielo y la tierra. 6. Es un memorial de la esclavitud de Israel y falta de observancia del sábado mientras eran esclavos en Egipto. 7. Es el único día de la semana que Dios ha específicamente bendecido y hecho santo. 8. El sábado del séptimo día es una santa convocación. Es un día de reunión y adoración. 9. Tal vez el aspecto más importante del mandamiento es que Dios es dueño de él. Le pertenece a Dios y Él lo hizo para la humanidad. “Pero el sábado del séptimo día es de Jehová.” ¡Piensalo de está manera! Ya que Dios es dueño del sábado y le pertenece a Él, ¿tendrá los hombres el derecho de rechazar el mandamiento de Dios y declarar que ellos tienen la autoridad de establecer otro día como santo? ¡PUES CLARO QUE NO! Sin tener en cuenta cualquier declaración a lo contrario, en ningún lugar de las Escrituras se encuentra que Dios el Padre o Jesucristo le ha dado esa autoridad a cualquier hombre, o hacia cualquiera iglesia. El sábado semanal es el tiempo sagrado y especial de Dios, cual Él hizo para el bien de la humanidad. Dios es el que ordena para que es, y que se ha de hacer en el séptimo día. En realidad, por destinando el domingo y rechazando el séptimo día--sábado-- los hombres han arrogantemente profanado el sábado sagrado de Dios. Por haberlo hecho, ellos son más que doble culpable delante de Dios. Primero, ellos han robado del tiempo sagrado de Dios. Segundo, ellos están tratando de ganar la salvación a través de sus propias obras de observancia del domingo. Tercero, ellos están tratando de hacer un día diferente, santo, que Dios no hizo sagrado. ¡SOLAMENTE DIOS PUEDE HACER ALGO SANTO, POR QUE ÉL ES SANTO! ¡Ningún hombre jamás puede hacer algo santo por que él no es inherentemente santo--solamente Dios es santo! Visto de otra manera. Dios es el único que puede ordenar a los hombres. Los hombres no pueden ordenar a Dios o decirle lo que debe de hacer. Pero, si los hombres toman para sí mismos el acto presuntuoso de decirle a Dios lo que Él tiene que hacer, o lo que ellos van hacer o no van hacer, a través de decreto humano o tradición, ¡eso es rebelión! En efecto eso es lo que los hombres hacen cuando ellos proclaman al domingo de ser santo, ellos están en rebelión contra Dios. Ellos están declarando que Dios tiene que poner Su presencia en el primer día de la semana y hacerlo santo en vez del sábado del séptimo día. Pero Dios no está bajo ninguna obligación de obedecer a cualquier hombre, o cualquier tradición humana, decreto o costumbre. Más bien, ¡toda la humanidad está bajo la obligación de obedecer a Dios! Dios no está bajo ningún obligación hacia cualquier hombre que Él lo obedezca. Ningún hombre tiene el poder de ordenar a Dios. Dios es el LegisladorLas Escrituras revelan que existe solamente un legislador. ¡Y ese Legislador es Dios! Hombres carnales en rebelión piensan que ellos tienen el derecho de juzgar las Leyes de Dios y decidir por ellos mismos cuáles leyes ellos van estar en acuerdo y aceptar, o cuales leyes ellos están en desacuerdo y rechazar. ¿Pero quien es el hombre que él presumiría juzgar la Ley y por esto, juzgar al Legislador? Dios nunca le dio esa prerrogativa a cualquiera persona. ¡Dios solamente es el Juez y Legislador! El apóstol Santiago lo hace bastante claro. “Pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es dador de la ley, que puede salvar y perder [destruir]... (Santiago 4:11-12). ¡Estas declaraciones son bastante profundas! ¡Piensa en esto! ¿Acaso no son aquellos que juzgan el Cuarto Mandamiento, el Mandamiento del sábado de Dios como indigno de su obediencia, actualmente juzgando la Ley? ¡Sí! ¿Acaso no están ellos juzgando a Dios? ¡Sí! ¿Qué es el hombre que él debe de presumir a juzgar la Ley? Cuando alguien juzga la Ley, ellos están juzgando a Dios. ¡En efecto él está sentándose en el lugar de Dios y vanidosamente arrogándose de una prerrogativa de Dios! En efecto, ¡él se está proclamando que él es Dios! Sin embargo, Santiago escribió, “Uno solo es dador de la ley, que puede salvar y perder [destruir]...” ¡El Único Legislador nunca ordenó que el primer día de la semana fuera observado como santo! ¡Él solamente hizo el séptimo día y lo hizo santo! Cualquiera otras declaraciones de los hombres a lo contrario son nulos y sin valor. Tal como veremos más luego esto es exactamente lo que los Israelitas hicieron. Ellos se rebelaron y no guardaron el sábado. Ellos se fueron detrás de otros dioses. Ellos se fueron en pos de Baal--el sol dios. ¡El sol dios es adorado en el día domingo! Los hijos de Israel y los hijos de Judá pecaron contra Dios porque ellos rechazaron el sábado santo de Dios y Sus días santos y estaban observando el domingo y las fiestas paganas de Baal, el sol dios. ¡La gente están haciendo lo mismo hoy! Haciendo esto, ¡ellos están rechazando las santas convocaciones de Dios! Por exaltar sus tradiciones y mandamientos, la Iglesia Católica Romana y el resto del cristianismo guardan el domingo y han rechazado el Cuarto Mandamiento de Dios--el sábado. Cuando rechazó las tradiciones de los Judíos, Jesús dijo, “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: [tal como de] los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes” (Marcos 7:6-8). Todos los que observan el domingo y rechazan el sábado de Dios del séptimo día caen en esta categoría. ¡Por rechazar los mandamientos de Dios y observar las tradiciones de los hombres, ellos se constituyen como pecadores delante de Dios! ¡La observancia del domingo es un pecado! ¡Observancia del domingo es transgresión del Cuarto Mandamientos de Dios! ¡Pecado es transgresión de la ley! En la Versión Reina Valera 1960, I Juan 3:4 dice lo siguiente: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.” Todo aquel significa todo el mundo--¡Judío o Gentil! Este versículo es muy profundo cuando aplicado directamente hacia aquellos que rechazan el Cuarto Mandamiento, y sustituyen la observancia del domingo para la observancia del sábado. Ellos están constantemente cometiendo pecado. ¡Cada semana están viviendo y practicando una mentira! ¡La observancia del domingo es una señal del falso y apostata cristianismo de este mundo! Mientras observancia del sábado es una señal del camino de Dios. Observancia del sábado es una Señal Entre Dios y Su GenteIgualmente como observancia del domingo es una señal del cristianismo falso, observancia del sábado, incluyendo los sábados santos anuales, es una señal entre Dios y Su pueblo: “Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel [el Nuevo Testamento demuestra que la Verdadera Iglesia de Dios es llamada el Israel de Dios en Gálatas 6:16], diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis sábados; porque es SEÑAL [la observancia del sábado] ENTRE MÍ Y VOSOTROS por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” (Éxodo 31:12-13). ¡NADA PUEDE SER MÁS CLARO QUE ESTO! Parte de esa santificación es el guardar de los sábados de Dios COMO UNA SEÑAL. Continuando en Éxodo 31, Dios reafirma la observancia del sábado semanal como un pacto perpetuo, tal como lo fue desde el principio. “Así que guardaréis el sábado, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá: [la doctrina del Nuevo Testamento es: “la paga del pecado es muerte, y pecado es infracción de la ley. (Romanos 6:23 y I Juan 3:4)]. Porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo: “Seis días se trabajará, mas el día séptimo es el sábado consagrado a Jehová: cualquiera que trabaje en el sábado, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por PACTO PERPETUO. SEÑAL ES PARA SIEMPRE ENTRE MÍ Y LOS HIJOS DE ISRAEL [La Iglesia de Dios es el Israel espiritual]; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó” (Éxodo 31:14-17). ¡Un pacto perpetuo es un pacto que dura eternamente! Es superior y transciende todos los otros pactos. ¡Este pacto perpetuo ha sido incluido en cada pacto de Dios desde la creación! Quebrantar el Sábado es Rebelión Contra DiosEn Capítulo Veinte del libro de Ezequiel leemos que Dios ordenó a los hijos de Israel deshacerse de los ídolos de Egipto [pues se puede decir la religión de Egipto], y guardar Sus leyes y sábados. “Y les di también mis sábados, para que fuese por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico. “Mas se rebeló contra mí la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis estatutos, y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá; y mis sábados profanaron en gran manera” (Ezequiel 20:11-13). Por causa de los pecados de los hijos de Israel en el desierto, Dios los castigó con 40 años de vagando hasta que aquellos sobre la edad de 20 años murieron. Al fin de los 40 años, antes que entraron a la tierra prometida, Dios de nuevo suplico con los hijos de Israel. “Antes dije en el desierto a sus hijos: No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis con sus ídolos. Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis estatutos, y guardad mis preceptos, y ponedlos por obra; y SANTIFICAD MIS SÁBADOS, Y SEAN [el sábado semanal y anuales] POR SEÑAL POR ENTRE MÍ Y VOSOTROS, PARA QUE SEPÁIS QUE YO SOY JEHOVÁ VUESTRO DIOS. “Mas los hijos se rebelaron contra mí; no anduvieron en mis estatutos, ni guardaron mis decretos para ponerlos por obra, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá; profanaron mis sábados....” (Ezequiel 20:18-21). Ellos rechazaron a Dios, ellos se rebelaron y rechazaron guardar Sus mandamientos y leyes. Esto es muy diferente a lo que la mayoría de las personas han sido enseñados por los teólogos Católicos y Protestantes. En sus ataques maliciosos contra los mandamientos de Dios, los supuestamente llamados “padres de la iglesia” de la Iglesia Católica Romana miraban al sábado y los días santos de Dios como una imposición contra los judíos y una maldición por su desobediencia. “Justino...no vacilo para designar el sábado como una marca de desobediencia de los judíos, puesto sobre ellos por Dios para distinguir y separarlos de las otras naciones.” (Anti-Judaism and The Origin of Sunday, [Anti-Judaísmo y El Origen del Domingo] P. 81, Samuele Bachiocchi 1981). En su Diálogo en 23:2, Justino continuó su ataque contra el Camino de Dios cuando el le escribió a Trepo diciendo, “Nosotros, también observaríamos tu circuncisión de la carne, tus sábados, y en una sola palabra, todos tus festivales, si no supiéramos por la razón por cual ellas fueron puestas sobre ti, es decir, por causa de tus pecados y dureza de corazón.” Los “padres” Católicos primitivos, enseñaban que Dios le dio a los judíos el sábado como una penalidad para castigar a los Judíos. Por resultado, ellos repudian el santo sábado de Dios como una maldición puesto sobre los judíos como una señal de su desobediencia. ¡Tal razonamiento perverso de los teólogos es difícil de imaginar! ¡Esto es irreal! Para justificar su razonamiento teológico, ellos usan Ezequiel 20:25 como prueba de sus declaraciones. Ellos usan donde dice, “Por eso yo también les di estatutos que no eran buenos, y decretos por los cuales no podrían vivir. Y los contaminé en sus ofrendas...” Por encima parece que su valoración es correcta. Sin embargo, esto es una interpretación muy engañosa de las Escrituras que ha sido mal entendida. El versículo anterior, versículo 24, claramente enseña que ellos estaban en error en concluir que los sábados de Dios, los días santos y Sus estatutos y juicios, fueron impuestos sobre ellos como un castigo para marcar a los judíos por su desobediencia. Nota lo que las Escrituras nos dicen. Cuando versículo 24 y 25 son leídos juntos, ellos claramente demuestran lo contrario de lo que los supuestamente llamados “padres” quieren que creamos. Dios dijo, “Porque no pusieron [los hijos de Israel] por obra mis decretos, sino que desecharon mis estatutos y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron los ojos. Por eso yo también les di estatutos que no eran buenos, y decretos por los cuales no podrían vivir. Y los contaminé en sus ofrendas...” ¡Estos versículos no dicen que el camino de Dios es una maldición! Lo que Dios nos está diciendo a través de Ezequiel es que por haber rechazado los hijos de Israel el camino de Dios, Sus estatutos y juicios, y profanar Sus sábados, que Él los entrego a sus propias imaginaciones y a sus propios estatutos y juicios. La verdad es que los Israelitas rechazaron los sábados y leyes de Dios. Ellos establecieron sus propias religiones, la adoración hacia Baal y las religiones de Egipto. Ellos tenían sus propios sábados--la adoración del sol dedicado a Baal--en el primer día de la semana. Ellos observaban los días paganos anuales--los que ahora se llaman la Navidad e Easter. (Vea I Reyes 12:25-33; 13:33-34). Estos pecados eran la causa que trajo el castigo de Dios sobre ellos. Guardar los sábados de Dios resulta en bendiciones, no maldiciones. En Ezequiel 20:25, los estatutos y juicios a cuál Dios los entrego, no eran Sus mandamientos, estatutos y juicios. Realmente lo contrario es la verdad. Él los entrego, hacia sus propias imaginaciones y sus propias religiones paganas, cuales ellos aceptaron cuando rechazaron a Dios. Ellos rechazaron deliberadamente el camino de Dios. Nota: “Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente que arrebata presa; devoraron almas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella. “Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; ENTRE LO SANTO Y LO PROFANO NO HICIERON DIFERENCIA, ni distinguieron entre inmundo y limpio; Y DE MIS SÁBADOS APARTARON SUS OJOS, Y YO HE SIDO PROFANADO EN MEDIO DE ELLOS” (Ezequiel 22:25-26). ¡No solamente era cierto esto cuando Ezequiel profetizó estas palabras, sino esto también es una profecía perfecta de la descripción de las religiones Católica, Ortodoxa, y Protestante de hoy! ¡Los sacerdotes y ministros apartan sus ojos de los sábados de Dios y Él es profanado en medio de ellos! Con razón que nuestra sociedad es profana, maligna y corrupta. Dios desea que entendamos lo que Él dice con respecto Sus sábados. La nación de diez tribus de Israel rechazó el camino de Dios y profanaron Sus sábados. El resultado final fue que Dios mandó a los enemigos para destruirlos. Después que los Asirios los llevó en cautiverio, ellos fueron removidos de la tierra que Dios le había dado. Dios los mandó en cautiverio por sus pecados de haber quebrantado el sábado y también por sus otros pecados. Dios registro la historia entera de porqué Él castigo a Israel por sus pecados. “Porque los hijos de Israel pecaron contra Jehová su Dios, que los saco de la tierra de Egipto, de bajo la mano de Faraón rey de Egipto, y temieron a dioses ajenos, y anduvieron en los estatutos de las naciones que Jehová había lanzado de delante de los hijos de Israel, y en los estatutos que hicieron los reyes de Israel. “Y los hijos de Israel hicieron secretamente cosas no rectas contra Jehová su Dios, edificándose lugares altos en todas sus ciudades, desde las torres de las atalayas hasta las ciudades fortificadas, y levantaron estatuas e imágenes de Asera en todo collado alto, y debajo de todo árbol frondoso, y quemaron allí incienso en todos los lugares altos, a la manera de la naciones que Jehová había tras puesto de delante de ellos, e hicieron cosas muy malas para provocar a ira a Jehová. Y servían a los ídolos, de los cuales Jehová les había dicho: Vosotros no habéis de hacer esto. Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. “Mas ellos no obedecieron antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehová su Dios. Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos,y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos; de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesena la manera de ellas. Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, y se hicieron imágenes fundidas de dos becerros, y también imágenes de Asera, y adoraron a todo el ejército de los cielos, y sirvieron a Baal ; e hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, provocándole a ira. Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólola tribu de Judá” (II Reyes 17:7-18). Quizás debemos de preguntarnos varias preguntas sobre nuestra “nación que profesa ser cristiana.”¿Acasono estamos haciendo la misma cosa que hicieron los antiguos Israelitas? ¿Acaso no estamos viendo la destrucción de nuestra nación por causa de nuestros pecados y el quebrantamiento del sábado? ¡Las profecías de la Biblia demuestran que Dios va destruir a esta nación [EE.UU.] por causa de el quebrantamiento de Sus mandamientos! ¡Si no crees que estamos sufriendo de pecados gravosos nacionalmente e individualmente, solamente mire a su alrededor para que veas lo que está ocurriendo! Los pecados más obvios son quebrantamiento del sábado, idolatría y la observancia del domingo. Lea enteramente los capítulos de Deuteronomio 28 y Levítico 26 y usted va entender porqué estamos sufriendo de todos los castigos de Dios por resultado de nuestros pecados. Dios profetizó que estos castigos vendrían sobre nosotros si rechazábamos Sus mandamientos y rehusar a obedecerlo. Como una sociedad, y casi en cada denominación que profesa ser cristiana, no solo estamos quebrantado todos los mandamientos de Dios con impunidad, sino que también la observancia del domingo es el meollo de todas nuestras transgresiones nacionales. ¡La observancia del domingo es una mentira! ¡La observancia del domingo no viene de Dios--y nunca lo ha sido! ¡No hay ni un versículo en la Santa Biblia para justificar el quebrantamiento del sábado y observancia del domingo! Si usted guarda el domingo hagase estas preguntas: “¿Cuánto tiempo más voy a seguir rechazando los mandamientos de Dios? ¿Cuántas otras mentiras y falsas doctrinas yo ha sido persuadido a creer porque yo acepté la mentira del domingo?” Su Salvación Depende En Buscar a Dios y Guardar Su SábadoEn los tiempos del Nuevo Testamento, en el libro de Hebreos, se nos dice que tenemos que creer que Dios existe y que tenemos que buscarlo con diligencia. “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario [obligatorio] que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). ¿Pues cómo hacemos esto? Crealo o no, cuando usted busca a Dios verdaderamente con todo su corazón, vas a entender el guardar del sábado: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:6-7). Esto es exactamente lo que es ordenado en el Nuevo Testamento. Nos tenemos que ARREPENTIR de nuestros pecados, cual incluye dejando nuestros caminos y regresando hacia Dios y Sus caminos. Tenemos que aceptar el sacrificio de Jesucristo para el perdón de nuestros pecados y ser bautizados por sumersión completa en agua para recibir el don del Espíritu Santo. Después de esto tenemos que vivir una vida de amor hacia Dios con todo nuestro corazón y mente y ser, y amar a nuestro prójimo, como a nosotros mismos; y tenemos que guardar los mandamientos de Dios, tal como dirigido por el Espíritu Santo. (Lucas 13:1-6; Hechos 2:38; 3:19; Apocalipsis 14:12; 22:14). El profeta Isaías profetizo que en estos tiempos del fin, antes del retorno de Jesucristo que salvación incluye la observancia del sábado. Nota: “Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación [o sea el retorno de Jesucristo] para venir, y mi justicia para manifestarse. Bienaventurado [no castigado] el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el sábado para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal....Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová [la conversión de los gentiles a través de Jesucristo] para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el sábado para no profanarlo, y abracen mi pacto [El Nuevo Pacto]” (Isaías 56:1-2, 6). Dios nos dice que hay una bendición por guardar Su santo sábado, no un castigo como muchas personas han sido enseñados. Además, los gentiles también han de guardar el sábado. Dios nunca en ningún tiempo asignó el domingo como el día de adoración para los gentiles. La verdad es que todo pecado es la infracción de la ley y eso resulta en castigos. Castigos no vienen por guardar el sábado, sin embargo, castigos vienen por quebrantar el sábado. Cualquiera que rechaza el Cuarto Mandamiento, y no guarda el sábado está viviendo en pecado. Sin embargo, Dios da una bendición, si verdaderamente honramos y guardamos Su santo sábado. Nota la promesa de Dios: “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo [ el domingo no es el día sagrado Dios], y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitaras en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado” (Isaías 58:13-14). Cuando leamos la historia de Israel y Judá que se encuentran en libro de los Reyes y las Crónicas, vamos a ver que cuando ellos dejaban a Dios, ellos seguían a Baal y los dioses de las otras naciones a su alrededor, ellos pecaron por quebrantar los mandamientos y leyes de Dios. Sin embargo, cuando ellos se arrepentirían y regresaban a Dios, unas de las primeras cosas que ellos hacían era restaurar el guardar del sábado y de los días santos. Existen muchas otras Escrituras en el Antiguo Testamento, que respalda que el sábado del séptimo día como el día que Dios creó y santificó para ser observado. Como lo veremos el Nuevo Testamento, también, respalda la observancia del sábado del séptimo día de Dios. Necesitamos entender las verdaderas prácticas y enseñanzas de Jesucristo y sus apóstoles. |
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