La Ceremonia de la Pascua Cristiana-1

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"Publicado por la la Iglesia de Dios Cristiana y Bíblica como un servicio de amor para los hermanos de Jesucristo y Dios el Padre para la observancia de la Ceremonia de la Pascua Cristiana. La Pascua Cristiana es la renovación del Nuevo Pacto de vida eterna a través de Jesucristo nuestro Señor y Salvador. Salvo indicación contraria, las citas bíblicas son de la versión Reina Valera 1960. Permiso es dado para duplicar o copiar este folleto, en parte o en su totalidad, para el propósito de observar la Pascua Cristiana."


La Ceremonia de la Pascua Cristiana

Sobre Este Folleto

Este folleto fue escrito como un guía para aquellos que desean observar la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana. Este folleto provee las instrucciones básicas para conducir la ceremonia de la Pascua, y también contiene las Escrituras apropiadas para leer durante el servicio. Las Escrituras han sido puestas en una orden cual es conforme con la sucesión de eventos que sucedieron en la última Pascua de Jesús, cuando Él instituyó la Pascua del Nuevo Pacto en la noche antes de Su crucifixión y muerte. Las Escrituras usadas son de la versión Reina Valera 1960.

Tenemos que tomar en cuenta que en esta versión, el verdadero entendimiento Bíblico con respecto al Espíritu Santo no es presentado. La enseñanza correcta del Nuevo Testamento, tal como es preservado en el texto original Griego, es que el Espíritu Santo no es una persona. Sino, es el poder de Dios cual Él pone en los seres humanos para cumplir las obras espirituales. Lucas claramente escribió esta función: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra...” (Lucas 1:35). Antes que Él subió hacia el cielo, Jesús le dijo a los apóstoles, “esperasen la promesa del Padre, la cual oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.... pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo....” (Hechos 1:4-8).

Aquí está la explicación del autor sobre la manera correcta de como traducir esos versículos que se encuentran en Juan 14,15, y 16 que hablan del “Espíritu de Verdad” y “el Consolador.”:

“El Espíritu de Verdad,” en Juan 14:17 viene de las palabras Griega to pneuma tees aleetheias, y es otra designación para “el Espíritu Santo.” En el Griego del Nuevo Testamento, “el Espíritu Santo” es siempre un nombre neutral, que verdaderamente refleja la enseñanza Bíblica de que el Espíritu Santo es el poder de Dios y no una persona. Los nombres Griegos para “Espíritu,” “el Espíritu,” “Espíritu Santo” y “el Espíritu Santo” son las siguientes: pneuma, to pneuma, pneuma haigon, to haigon pneuma, to pneuma to haigon, y la anteriormente mencionada pneuma tees aleetheias. Estos nombres, en sus varias formas, son siempre y solamente en el género neutro. Igualmente, los pronombres para to pneuma to haigon son siempre y solamente en el género neutro. Por consiguiente, es absolutamente incorrecto traducir “el Espíritu,” “el Espíritu Santo” o “el Espíritu de Verdad” y sus pronombres en el género masculino. Ya que el texto original Griego revela que “el Espíritu de Verdad” es en el género neutro, el autor ha insertado la traducción correcta de los pronombres como “ese,” “cual” tal como una entidad neutra debe de ser traducida. Traducir estos nombres neutros y sus pronombres en el género masculino claramente viola las reglas básicas de traducción. ¡Pneuma y sus varias derivaciones en ningún lugar en las Escrituras se encuentra como un nombre del género masculino!

Sin embargo, en Juan 14:16, 26, y Juan 15:26, encontramos un nombre de género masculino usado en referencia hacia el Espíritu Santo, como un nombre descriptivo, ho parakleetos, cual es traducido en la Reina Valera como “el Consolador.” Ho parakleetos defina una función del “Espíritu Santo,” o “el Espíritu de Verdad,” como “un auxiliador,” y “el auxiliador,” o como “un consolador,” y “él consolador.” Mientras este nombre descriptivo de género masculino es usado para describir una función vital del Espíritu Santo, no designa “el Espíritu Santo,” o “Espíritu de Verdad,” como una persona. En I Juan 2:1 el nombre descriptivo de género masculino Parakleetos es usado para describir una función de Jesucristo como “un abogado” para los cristianos.

El pronombre demostrativo de ho parakleetos es ekeinos, que significa “eso” o “este.” El autor ha correctamente traducido ekeinos en referencia a ho parakleetos como “cual,” ya que la mayoría de las versiones incorrectamente traducen ekeinos como “Él.” El uso de un nombre descriptivo de género masculino y sus pronombres no hace el Espíritu Santo un “tercer miembro de una Trinidad,” o un “ser divino” igual con el Padre y el Hijo. Para aquellos que conocen el Griego del Nuevo Testamento, es muy evidente que la teología de los hombres, cual es contrario a los textos Griegos inspirados, ha sido introducida hacia las versiones de la Biblia en español en un atentado de darle soporto Bíblico a la falsa doctrina de la Trinidad.

Es la esperanza del autor que la traducción correcta del texto Griego del Nuevo Testamento con respecto a este tema, le de al lector un verdadero entendimiento sobre esas Escrituras que se tratan del Espíritu Santo. Estas Escrituras contienen las verdaderas enseñanzas de Jesucristo, dadas a Sus discípulos cuando Él instituyó la Pascua del Nuevo Pacto. Es muy necesario que cada cristiano entienda estos versículos ya que son usados durante la ceremonia de la Pascua Cristiana, ya que estas palabras de Jesús son la fundación del Nuevo Pacto.

Que el amor, gracia y misericordia de Dios el Padre esté con todos aquellos que observan la Pascua del Nuevo Pacto a través de Jesucristo Nuestro Señor y Salvador--Nuestro “Cordero Pascual.”

Con amor en el nombre de Jesús,

Fred R. Coulter


¿CUÁNDO DEBE DE SER OBSERVADA LA PASCUA CRISTIANA?

La Pascua Cristiana, la cual renueva la relación del Nuevo Pacto, debe de ser observada solamente una vez al año en el día 14 del primer mes según el calendario Hebreo/Judío. Ya que la Biblia cuenta cada día desde la puesta del sol hasta la otra puesta del sol, la observancia de la Pascua Cristiana tiene que ser guardada en la puesta del sol del día 13 del primer mes, que en actualidad es la noche del día 14 del primer mes. Acuerdese que hoy los Judíos no guardan la Pascua del día 14. La “Pascua” Judía es observada un día tarde y es combinada con la Fiesta de Panes Sin Levadura, cual empieza en el día 15 del primer mes y continúa por siete días. En violación de mandatos Bíblicos, los Judíos han añadido un octavo día a su “Pascua,” extendiéndola hacía el día 22 del primer mes.

Para poder saber cuando cae el día de Pascua según el calendario Hebreo/Judío, tal como ha sido sincronizado con el calendario Romano, vea El Calendario Hebreo Comprensivo por Arthur Spier. Este libro contiene las fechas calculadas hasta el año 2100. No obstante, para su conveniencia, las fechas para las fiestas anuales de Dios hasta el año 2006 como ocurren según el calendario Romano, es dado en la última página de este folleto. El servicio de la Pascua del Nuevo Pacto debe de ser anualmente observado “hasta que el Señor venga.”

¿QUIÉN DEBE DE OBSERVAR LA PASCUA CRISTIANA?

¿Quién debe de compartir de la Pascua Cristiana? ¿Debe de cualquier persona que se piensa que él o ella es un cristiano observar esta ceremonia sagrada? ¿O existen requisitos específicos y Bíblicos para participar en la Pascua Cristiana? Esta cuestión vital necesita una respuesta.

En el Antiguo Testamento, unas de las ordenanzas para la observancia de la Pascua requería que todos los varones fueran circuncidados. Aquellos que no estaban circuncidados eran prohibidos en participar de la Pascua del Antiguo Testamento (Éxodo 12:48). Sin embargo, el Nuevo Testamento claramente enseña que circuncisión en la carne no es un requisito para la relación del Nuevo Pacto con Dios el Padre y Jesucristo (Gálatas 5:6, Romanos 2:28-29).

Circuncisión física no es un requisito para salvación; pues, no es un requisito para la observancia de la Pascua del Nuevo Pacto. Pero sí existe una circuncisión espiritual requerida para el Nuevo Pacto. Tal como veremos, cualquiera, varón o varona, tiene que ser circuncidado espiritualmente a través de Jesucristo para poder participar en la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana. Esta circuncisión espiritual es llamada “la circuncisión del corazón, en el espíritu.”

El apóstol Pablo defina circuncisión espiritual en Romanos 2:28-29; “Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en la letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.”

Circuncisión espiritual es obtenida solamente en esta manera: El primer paso para cada persona que contesta la llamada de Dios es arrepentirse de sus pecados contra Dios el Padre y aceptar el sacrificio de Jesucristo para perdón de esos pecados. Tal como lo proclamó el apóstol Pedro: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

Después de contestar la llamada de Dios y arrepentirse hacia Dios, una persona tiene que ser bautizada a través de inmersión en agua, cual significa la muerte y sepulcro de la antigua, pecaminosa persona. El apóstol Pablo revela el significado entero del bautismo: “ ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre [la antigua persona pecaminosa] fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo de pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto [esta muerte de bautismo], ha sido justificado del pecado” (Romanos 6:3-7).

La operación de bautismo y el recibir del Espíritu Santo de Dios el Padre es llamado “la circuncisión de Cristo,” cual es la circuncisión espiritual del corazón. En la epístola de Pablo hacia los Colosenses encontramos esta explicación: “Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. En él también FUISTEIS CIRCUNCIDADOS con circuncisión no echa a mano [de hombres], al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, EN LA CIRCUNCISIÓN de Cristo; sepultados con él en bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos” (Colosenses 2:10-12).

El Nuevo Testamento claramente demuestra que ninguna persona debe de compartir de la Pascua del Nuevo Pacto hasta que él o ella ha sido bautizado y ha sido circuncidado espiritualmente en el corazón por el recibir del Espíritu Santo de Dios. “Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió [con el engendramiento del Espíritu Santo], es Dios, el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones” (II Corintios 1:21-22).

Para poder participar en la Pascua del Nuevo Pacto merecidamente, una persona ha tenido que haber sido bautizada y recibido el Espíritu Santo de Dios el Padre. Solamente aquellos que han recibido el don del Espíritu Santo de Dios el Padre deben de participar en la Pascua Cristiana, porque ellos son los únicos que han sido espiritualmente circuncidados en el corazón y han verdaderamente entrado en el Nuevo Pacto con Dios el Padre y Jesucristo.

¿CÓMO DEBE DE SER OBSERVADA LA PASCUA CRISTIANA?

En Su última Pascua, Jesucristo instituyó el servicio de lavado de pies y mandó a Sus discípulos que participaran del pan sin levadura y el vino como símbolos de Su sacrificio. Los verdaderos cristianos son ordenados por Jesucristo a observar la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana. Sin embargo, tiene que ser observada correctamente. El apóstol Pablo dio aviso a los cristianos de Corintios de las horribles consecuencias de comer y beber de los nuevos símbolos indignamente: “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así [en la manera correcta tal como ellos fueron instruidos] del pan, y beba de la copa” (I Corintios 11:27-28).

Participar de la Pascua indignamente incluye los siguientes:

1) En una manera incorrecta, símbolos incorrectos, e incorrecto día y tiempo

2) Un actitud incorrecto de rebelión habitual, pecando sin arrepentimiento

3) No discerniendo el cuerpo de Jesucristo para curación

4) No discerniendo la sangre de Jesucristo para el perdón de los pecados

Participar de la Pascua merecidamente incluye los siguientes:

1) La manera correcta, los símbolos correctos y el día y tiempo correcto

2) Un actitud humilde, amoroso y arrepentido hacía Dios

3) Discerniendo el cuerpo del Señor y confiando en Él para curación

4) Discerniendo la sangre de Jesucristo para el perdón de los pecados

El apóstol Pablo claramente le enseñó a los cristianos en Corintios que ellos no deberían de comer una cena con la Pascua del Nuevo Pacto y que no se llamara “la cena del Señor” (I Corintios 11:20-22). Una cena no ha de ser comida con la Pascua de Nuevo Pacto porque es una ceremonia solemne en memoria del sacrificio y muerte de Jesucristo para nuestros pecados.

Pablo avisó, “Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo” (I Corintios 11:29-32).

Antes de observar la Pascua del Nuevo Pacto, cada cristiano debe de examinarse, para poder enteramente realizar que es solamente a través del amor y gracia de Dios que esta bondadosa salvación de Dios el Padre ha sido otorgada a cada uno que Dios el Padre ha llamado. Mientras cristianos son mandados hacer buenas obras y guardar todos los mandamientos de Dios como un camino de vida, esto solamente puede ser logrado a través de fe y el amor de Dios. El renovamiento del Nuevo Pacto cada año a través de la observancia de la Pascua del Nuevo Testamento es la promesa solemne de cada cristiano de vivir y caminar en los caminos de Dios a través de fe en Jesucristo.

Si verdaderamente amamos a Dios con todo nuestro corazón y mente, desearemos hacer lo que agrada a Dios el Padre y Jesucristo y observaremos la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana--exactamente como Jesucristo mandó.

El Lavado de Pies

El servicio de lavado de pies en la ceremonia de la Pascua renueva el bautismo de un cristiano anualmente.

Preparaciones deben de ser hechas con anticipación para el lavado de pies para que este servicio sea hecho lo más fácil posible. Un suministro suficiente de agua tibia debe de ser proporcionado, tomando en consideración el número de personas que van a participar. Cada participante debe de tener su propia palangana y toalla para el servicio de lavado de pies. Si el número de participantes permite, es completamente apropiado que los hombres y las mujeres laven los pies separados.

Si un cristiano es obligado por circunstancia guardar la Pascua sólo o sola, entonces él o ella no podrá llevar a cabo el servicio de lavado de pies. En tal situación, el cristiano debe de leer y estudiar la parte donde habla del lavado de pies en la ceremonia de la Pascua, y tener fe en de Dios y debe orar para entendimiento sobre el significado del lavado de pies. Esta oración especial hacia Dios sobre el significado de lavado de pies puede ser ofrecido en lugar del servicio actual de lavado de pies.

Después que el servicio de lavado de pies es terminado, la ceremonia de la Pascua continúa con el comer del pan sin levadura.

El Pan sin Levadura

Para la Pascua Cristiana, solamente pan sin levadura es de ser comido. Tal como las Escrituras demuestran, toda levadura era de ser removida de las casas en preparación para el día de Pascua, el día 14 del primer mes, y la Fiesta de Panes sin Levadura, cual sigue la Pascua y dura desde el día 15 hasta el día 21 del primer mes. En adición de remover toda levadura, pan sin levadura era consignado y preparado para la Pascua y la Fiesta. Una receta para poder hacer pan sin levadura se encuentra en la página 27.

Si la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana--va ser observada en un hogar privado, el cuarto escogido para la ceremonia debe de ser completamente limpiado de levadura antes de la Pascua. Si la Pascua ha de ser observada en un edificio rentado, aquellos que prepararán el cuarto deben de remover cualquiera levadura de ese cuarto antes de observar la Pascua.

El pan sin levadura que será usado para distribución debe ser puesto en un plato o una bandeja y ser cubierto con un paño blanco limpio. Una cantidad excesiva de pan no debe ser puesta en el plato o bandeja, porque este pan será quebrado y bendecido para representar el cuerpo de Jesucristo. Cualquier cantidad de pan y migajas que sobran después que el servicio ha concluido debe ser quemado en fuego esa noche, en acuerdo con las instrucciones de Dios con respecto los restos de los corderos usados para la Pascua del Antiguo Pacto (Éxodo 12:10).

Para la Pascua del Antiguo Testamento, un cordero o un chivo era requerido para ser sacrificado en el hogar de los participantes. En el Nuevo Testamento, en su primera epístola a los Hebreos, el apóstol Pablo claramente enseña que el perfecto sacrificio de Jesucristo reemplazó todos los sacrificios de animales requerido bajo el Antiguo Pacto (Hebreos 9:12). Jesucristo es el Cordero Pascual del Nuevo Pacto, el sacrificio perfecto de Dios el Padre para la remisión de nuestros pecados: “Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros” (Corintios 5:7).

El Vino

Pocas personas realizan que la piel de las uvas contienen esporas naturales de levadura cuales inician el proceso de fermentación inmediatamente después que jugo ha sido prensado. Antes de la venida de pasteurización y refrigeración, era imposible a tener jugo de uva todo el año tal como lo es hoy, porque no existía ninguna manera de preservar el jugo y evitar que se fermentara. El único tiempo del año cuando jugó de uva podría ser consumido era en el tiempo cuando aplastaban las uvas, cual siempre ocurría tarde en el verano, cuando las uvas eran cosechadas. Ya que jugo de uva no podía ser preservado, era usado para ser vino o vinagre.

El término “fruto de la vid” en Mateo 26:29, Marcos 14:25 y Lucas 22:18 no se está refiriendo a jugo de uva. En la primavera, durante el tiempo de la Pascua, el “fruto de la vid” puede solamente referirse a vino. La palabra Griega para jugo de uva sin fermentar es trudz y nunca es usado en referencia a vino. La palabra Griega para vino es oinos, que siempre significa vino fermentado de jugo de uvas. En el segundo capítulo del evangelio de Juan, está registrado que Jesús hizo 180 galones de vino, o sea oinos, de la agua. Él no hizo jugo de uva. Jesús tomó oinos, o sea vino. Aquellos que lo criticaron lo llamaron un “bebedor de vino” tal como es registrado en Mateo 11:19 y Lucas 7:34. La palabra Griega para “bebedor de vino” es oinopotees que viene de oinos.

Esta prueba adicional Bíblica que el término “fruto de la vid” no significa jugo de uva. En el evangelio de Mateo, encontramos la parábola de Jesús sobre la viña: “Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos” (Mateo 21:33-34).

La mención específica de un lagar en esta parábola demuestra que el propósito de la viña era para producir vino. Estos son los “frutos” que el dueño esperaba recibir de su viña. Era imposible para el dueño, que no estaba en el país, para recibir uvas frescas o jugo de uva fresco de los labradores. Las únicas frutas que él podría recibir sin peligro era pasas, que son uvas secas, o vino fermentado de las uvas. Mientras es posible que algunas de las uvas pudiesen de residuo secadas para que se convertían en pasas, esta parábola indica que la mayoría de las uvas eran aplastadas para hacer vino. Eso era el “fruto” de la viña.

En su última Pascua, Jesús le dijo a los discípulos, “No beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre” (Mateo 26:29 y Marcos 14:25).

Basado en la evidencia Bíblica, podemos concluir lo siguiente: El fruto de la vid cual Jesús y los discípulos tomaron en la última Pascua de Jesús era oinos, o sea vino, no trudz, o jugo de uva. Aquellos que creen que jugó de uva debe ser usado para el servicio de la Pascua Cristiana están siguiendo sus propias creencias y su propia justicia determinado por ellos mismos en vez de seguir las enseñanzas y prácticas de Jesucristo . Las Escrituras claramente enseñan que el “fruto de la vid” no es jugo de uvas. El uso de jugo de uva en lugar del vino no es participando de la Pascua en una manera en cual fue enseñada por Jesucristo y por el apóstol Pablo tal como registrado en las Escrituras. El uso de jugo de uva en lugar de vino para la ceremonia de la Pascua Cristiana es sin duda tomar la Pascua del Nuevo Pacto indignamente. Una excepción para la enseñanza Bíblica puede ser permitida para una persona que ha hecho un voto solemne de no tomar ninguna bebida alcohólica porque él o ella es un alcohólico que está recuperando de ese vicio. En tal circunstancia, Dios no condenara el uso de jugo de uva en lugar de vino. En toda otra circunstancia, vino y solamente vino, debe de ser usado para la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana.

El vino que ha de ser usado para la Pascua del Nuevo Pacto debe ser un vino rojo fino de buena cualidad, de tipo borgoñón--no fortificado, ya que simboliza la sangre derramada de Jesucristo. La manera más simple para saber la cualidad de un vino es verificar si la botella tiene un corcho. Casi todo vino que ha sido embotellado con un corcho es considerado un vino de buena cualidad.

Antes que el servicio de la Pascua empiece, el vino debe de ser derramado en vasos pequeños separados para el número exacto de participantes, y los vasos deben de ser cubiertos con un paño blanco y limpio. El vino debe ser derramado de la botella en un cuarto separado del cuarto donde el servicio será hecho y donde el vino será bendecido. Cualquier vino que ha sido bendecido para uso durante el servicio de la Pascua no debe de ser usado para cualquier otro propósito. Si queda alguna porción de vino que fue bendecida después del servicio, debe de ser derramado afuera en la tierra, tal como fue la sangre de Jesucristo. Los vasos pequeños usados por los participantes deben de ser lavados lo más antes posible después que el servicio ha terminado.

Después del servicio, los participantes deben de regresar a sus hogares o cuartos y usar el tiempo adicional de esa noche para estudiar, orar y meditar en el significado tremendo de sacrificio de Jesucristo como el Cordero Pascual de Dios.

La Pascua entera del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana, es verdaderamente una expresión del amor de Dios el Padre para cada persona por haber proporcionado el sacrificio perfecto de Su Hijo Unigénito: “Porque tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

LA PASCUA CRISTIANA RENUEVA EL NUEVO PACTO A TRAVÉS DE JESUCRISTO

 Jesucristo empezó el Nuevo Pacto en el día de Pascua. Pues por eso el día 14 del primer mes, el día de Pascua, puede ser llamado el Día de Pacto. ¡Jesucristo fue el que estableció este día como el Día de Pacto por medio de sus mandatos para este día y por Sus acciones en este día! Jesucristo mismo ha hecho el Día de Pacto--el día de Pascua--el día primario, y el único día para renovar la relación del Nuevo Pacto entre cada cristiano individual y Dios el Padre.

La única manera de poder entrar en esta relación del Nuevo Pacto es a través la operación de la gracia de Dios. La gracia de Dios empieza con la llamada de Dios el Padre. Cada individual tiene que responder a la llamada de Dios por arrepentimiento, bautismo y amorosa obediencia a la Palabra de Dios, cual es la Verdad. Cuando estas condiciones son cumplidas, Dios el Padre da el Espíritu Santo a cada persona quien Él llama. ¡El Espíritu Santo le da la capacidad a cada creyente de adorar a Dios en espíritu y en verdad! “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre EN ESPÍRITU Y EN VERDAD; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren [en esta manera]. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario [Griego dei, obligado, bajo compulsión divina] que adoren” (Juan 4:23-24).

¡Lo que Jesús está revelando por estas palabras no es una sugerencia-- ES UN MANDATO! El texto Griego es muy enfático--¡es una orden indispensable! Jesús está revelando LA ÚNICA MANERA O CAMINO para entrar en la relación del Nuevo Pacto con Dios el Padre.

La relación del Nuevo Pacto es ofrecida solamente para aquellos quienes están amando a Dios el Padre y están guardando los mandamientos y palabras de Jesucristo. Esta es la fundación de la fe cristiana por la gracia de Dios bajo el Nuevo Pacto.

El único camino hacia Dios el Padre es a través de Jesucristo. Él mismo estableció el Nuevo Pacto con Su propia sangre, y Él mismo revela EL ÚNICO VERDADERO CAMINO para entrar en esa relación especial del Nuevo Pacto con el Padre. Él enfáticamente dijo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí!” (Juan 14:6).

El plan de Dios el Padre es revelado en la vida y muerte de Jesucristo--nuestra Pascua. “Pero vemos a aquel...a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (Hebreos 2:9).

Ninguna obra humana puede reemplazar o ser sustituida por este imponente sacrificio de Jesucristo. Solamente Su sangre nos puede reconciliar a Dios el Padre. Una vez que hemos sido reconciliados, es a través del resucitado Cristo, nuestro Sumo Sacerdote en la diestra de Dios, que somos salvados por la amorosa gracia de Dios.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó [a través del bautismo], y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales [a través del engendramiento del Espíritu Santo de Dios] con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no [Griego ouk, imposibilidad] de vosotros, PUES ES DON DE DIOS; no [Griego ouk, la imposibilidad] por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos HECHURA SUYA [de Dios], CREADOS EN CRISTO JESÚS para buenas obras [de fe, amor y obediencia], las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:4-10).

Los verdaderos cristianos están continuamente adorando a Dios el Padre y Jesucristo en espíritu y verdad. ¡Ellos están en un verdadero pacto y actual con Dios el Padre y Jesucristo! Porque ellos adoran a Dios como Él ha mandado, ellos fielmente y amorosamente guardan la Pascua Cristiana tal como fue ordenado por Jesucristo en el Nuevo Testamento. Esto significa que ellos anualmente observan la Pascua Cristiana en el día 14 del primer mes, (según el calendario Hebreo/Judío), en el mismo tiempo de día que Jesús instituyó los nuevos símbolos, y la manera correcta como Él mismo mandó en Su última Pascua. Ellos anualmente cumplen todas las tres partes de la Pascua exactamente como Jesús mandó: 1) participar en el lavado de pies, 2) comer pan sin levadura, y 3) tomar el vino.

Por participar en la Pascua Cristiana, como Jesucristo mandó, ellos están re-dedicando sus vidas de caminar en Su camino y de vivir sus vidas por Él. “El que come mi carne y bebe mi sangre, en mi permanece, y yo en él. Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí” (Juan 6:56-57).

La relación del cristiano con Jesucristo y Dios el Padre es renovada cada año por participar en la Pascua Cristiana. El verdadero significado de la Pascua Cristiana va más allá del entendimiento del día correcto y la manera correcta de su observancia. En realidad, ¡la Pascua Cristiana es la fundación del plan de Dios para nuestras vidas--para ahora y por toda la eternidad!

¡Dios el Padre nos da Su gracia y amor magnífico a través de Jesucristo nuestra Pascua! Tenemos que participar de los símbolos del Nuevo Pacto tal como Jesucristo ordenó. Tenemos que renovar nuestra relación del Nuevo Pacto con Dios el Padre y Jesucristo. Tenemos que re-dedicar nuestras vidas en el amor y gracia de Dios cuando participamos de la Pascua del Nuevo Pacto--la Pascua Cristiana.

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Updated July 22, 2008